Hay llamadas telefónicas que cambian la vida. Esa llamada que cuando suena, el tono suena con el mismo timbre pero de una manera diferente, que recorre un escalofrío por el cuerpo y los temblores empiezan.
Mirando al teléfono y observando los nueve dígitos de la pequeña pantalla intentando adivinar de donde proviene y esperando a que sea una simple confusión.
De repente, el teléfono deja de sonar y un pequeño alivio recorre el cuerpo, pero inmediatamente la duda entra en escena. La corazonada dice que es una llamada importante, pero la razón dice que no trae nada bueno. La duda crece a cada segundo y el cuerpo se encuentra incomodo por lo que el dedo se acerca a la tecla de rellamada. Una ultima duda antes de pulsar la tecla y el dedo instintivamente presiona la tecla.
Dos segundos de silencio y un primer tono suena, luego un segundo hasta que un ruido se escucha al otro lado.
¿Esta llamada sera capaz de cambiar la vida o simplemente es una equivocación?
lunes, 14 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
Las bifurcaciones del camino de la vida
Cuando uno lleva un cierto tiempo en el camino de la vida siempre echa un vistazo hacia atrás. Unas veces por recordar los buenos momentos pasados que inevitablemente se volverán a repetir. Otras por pensar cuanto camino hemos recorrido y pensar que el final puede estar en la siguiente curva.
Y otras veces reflexiona como ha llegado hasta este punto del camino, porque en este punto no estaría de no haber tomado ciertas decisiones.
Unas veces se acierta en la decisión que te lleva a la felicidad y otras veces te lleva a un camino oscuro y exigente. Pero independientemente de la decisión que se haya tomado, del camino elegido siempre se puede obtener algo positivo.
Si no hubiera elegido un camino no habría vivido estas experiencias, no habría conocido a estas personas y a veces por muy amargo que sea el camino merece la pena recorrerlo.
martes, 22 de febrero de 2011
Corazón vacio
Hubo un tiempo en que el corazón latía con fuerza cada vez que oía su nombre, respiraba su aroma o veía sus ojos azules. Ahí, el corazón se sentía vivo, amaba la vida pero llego el día en que ese corazón de tanto latir con fuerza se rompió en mil pedazos. Y el oír su nombre o reconocer su aroma se transformo en dolor, como si se atravesaran mil flechas.
Y hubo un tiempo en que había que recomponer el dolorido corazón, con paciencia, con tiempo para que volviera a sentir como lo había hecho antes. Pero como todo lo que se rompe y se recompone nunca queda exactamente igual que antes. Ahora esta vacio, sin propietario esperando a que algo o alguien le de motivos para seguir latiendo.
Pero llego el momento en que el corazón volvió a latir con mas fuerza que antes por otro nombre, por otro aroma y por otros ojos. el corazón tenia propietario y este era el definitivo.
Porque en el juego del amor, se juega muchas veces pero solo se gana una vez.
viernes, 18 de febrero de 2011
Lágrimas
El viento acaricia tu cara intentando secar esas lágrimas que recorren tus mejillas. Seca una pero tus ojos no dejan de verterlas. Las lágrimas es la sangre del alma y cuando al alma le hacen daño, sufre y a veces sufre tanto que lo que tiene es una herida muy profunda de donde brotan las lágrimas.
No hay cura ni medicamento salvo el del tiempo para que la herida se cierre y mientras este abierta seguirá vertiendo al exterior su sangre.
No hay mayor dolor que aquel que uno no puede controlar.
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