viernes, 23 de julio de 2010
La declaración
Ir al capitulo 1, Cena de empresa
Ir al capitulo 2, El momento
Alejandro se sentía totalmente estúpido, no solo no la había dicho lo que sentía si no que además la había hecho enfadar. Desilusionado y cabizbajo decidió dar por terminada la noche y muy probablemente su relación con Vicky, cualquiera que fuera.
Necesitaba pensar y se dispuso a caminar sin sentido hasta que se dio de golpe con una cafetería a punto de cerrar. Decidió entrar y tomarse un café bien cargado con la esperanza de reordenar todo lo sucedido hasta ahora. Mientras tomaba el café, pidió al camarero un papel y un bolígrafo. Necesitaba decirle a Vicky que la quería, necesitaba sacarlo de dentro así que se dispuso a escribirlo. Era mucho mas sencillo que decírselo a la cara.
Querida Victoria
Siento de todo corazón como terminó la cena de la empresa. Lo último que deseaba es que te enfadaras conmigo y que te hiciera daño. Pero la realidad es así, no la elegimos a nuestro gusto y conveniencia. No podemos controlar todo lo que nos rodea y mucho menos lo que sentimos.
Llevo mucho tiempo negandome a mi mismo una realidad que ya no puedo evitar, así que he decidido vivir con ella aunque tenga que pagar un alto precio y esta noche lo he comprobado.
Desde el primer día que te vi, supe que eras especial y con el paso del tiempo así me lo confirmaste. Hasta tal punto que tu amistad se convirtió en algo imprescindible para mi vida. Ahí me di cuenta de que eres para mi algo mas que una amiga. Intente negar estos sentimientos pero han podido conmigo, no te necesito como amiga si no como la mujer con la que quiero pasar el resto de mis días.
Aceptare la decisión que tomes por muy dolorosa que sea, y con esta confesión terminan mis días de tormento y angustia.
Fdo. La persona que mas te querrá en este mundo.
Alejandro rasgó la hoja del bloc y se la guardó en el bolsillo de su chaqueta. Pagó el café y se dirigió a su casa. El escribir sus sentimientos en un trozo de papel le hacía sentirse un poco mejor.
jueves, 22 de julio de 2010
El momento
Ir al capitulo1, Cena de empresa
-Ahora vamos Juan, ir entrando vosotros primero!!!. contesto Victoria.
Alejandro se sorprendió repentinamente por la respuesta.
-Alex, continua, por favor.
-Esta bien, Vicky. Llevamos dos años trabajando juntos, nos llevamos muy bien y creo que.....
Alejandro tragó saliva, había ensayado antes el discurso, pero ahora frente a ella el discurso se había convertido en un papel en blanco.
- Creo que.......somos buenos amigos, aunque sintiéndolo no puedo seguir siendo tu amigo......
- Alex, que dices? No somos intimos pero si muy buenos amigos. Nos hemos contado cosas que a otros no les diríamos. Porque quieres dejar de ser mi amigo?.
A Alejandro le golpeaba fuertemente la sangre en el cerebro, se sentía como si esta conversación no fuera real, como si no participara de ella. Intentaba responder a Victoria, decirle que no puede ser su amigo porque la ama, pero no salía ningún sonido de su boca.
El silencio de Alejandro le incomodaba a Victoria hasta tal punto que empezaba a enfadarse, así que se dirigió hacia el interior del bar con la sensación de tristeza y enfado entremezcladas.
miércoles, 21 de julio de 2010
Cena de empresa
Era la cena de fin de año que organizaba la empresa, uno de los pocos eventos en los que los compañeros de trabajo no se tratan como tales. En esta ocasión con mayor motivo pues faltaban los grandes jefes de la empresa. La noche discurrió como en una relativa normalidad en este tipo de evento pero para Alejandro esta noche era distinta, iba a ser la noche donde le confesaría Victoria que la amaba. El momento puede que no fuera el mas oportuno pero ya no aguantaba mas, tenia que decírselo si o si.
Terminada la cena, los mas responsables dieron por finalizada la velada, otros como Alejandro o Victoria decidieron quedarse a tomar la ultima. Ese era el momento, no había vuelta atrás, jugarselo todo a una sola carta.
Mientras caminaban hacia la zona de copas, Alejandro se fue acercando disimuladamente a Victoria.
- Que tal va la cena,Vicky?.
Alejandro pudo ver la mirada chisposa de Victoria, producto del vino de la cena.
- Muy bien Alex, me lo estoy pasando en grande y ahora a mover el esqueleto, jaja.
-Escucha Vicky, tengo que contarte algo y aunque se que no es el mejor momento pero si no te lo digo reviento.
La cara risueña de Victoria se difuminaba, parecía importante lo que Alex le tenia que decir, así se lo decía el nerviosismo que el tenia.
-Después de dos años trabajando juntos me he dado cuenta de que.......
-¡¡Alex, Victoria vamos que ya vamos a entrar en el bar, no os quedéis atrás!!. Grito Juan.
-Entremos ya, Vicky.
domingo, 18 de julio de 2010
Mar de plata
Amanezco sobre la arena mojada de la playa con un ligero dolor de cabeza, la noche volvió a ser larga e intensa. Miro al reloj, son las nueve de la mañana, no hay nadie en ella esperando los primeros rayos de sol del día, observo el cielo ,y un cielo que esta cubierto por unas grisáceas nubes. Me reincorporo lentamente mientras poco a poco la arena se va desprendiendo de mi cuerpo, el resto la intento quitar con unos pequeños golpes de mis manos.
Creo que ya estoy lo suficiente mente limpio de arena y decido salir de la playa, pero me quedo observando el mar. Esta tranquilo, sereno y no con la calma antes de la tempestad, pero lo que me impactó fue su color, un color grisáceo, color plata como nunca antes lo había visto aquí. Con ese mar de color gris rememore mis días en Buenos Aires, aquellos días de mi infancia en Argentina donde solo tenia la preocupación de divertirme y jugar con mis amigos. Ahora las responsabilidades caen como una losa sobre mis hombros.
Hoy el mar, este mar de plata, me trae esos gratos recuerdos.
Hoy el mar, este mar de plata, me trae esos gratos recuerdos.
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