martes, 12 de enero de 2010

Media Naranja


Cuenta cierta leyenda griega que existía un ser perfecto formado por un hombre y una mujer unidos a través de sus respectivas espaldas. Este ser nunca se cansaba, nadie les podía traicionar por la espalda porque sus ojos lo verían y por lo que poseía una perfecta armonía. Los dioses griegos ciegos de envidia por ver a un ser perfecto lanzaron su ira sobre ellos partiéndolos por la mitad. De esta forma mitológica se explica la búsqueda del ser humano por su media naranja, su otra mitad. Es cierto que un ser humano esta incompleto si esta solo, por eso la búsqueda de su otra mitad es uno de los retos que impone el comportamiento humano y ello me lleva a una reflexión. Siendo miles de millones de personas las que se albergan en este planeta, con distancias milkilometricas entre una y otra como es posible que mucha gente encuentre su media naranja a escasos kilómetros de su ser. Creo que deja de ser una simple casualidad, y me asalta la suposición de que tenemos varias "casi medias naranjas" en nuestro entorno, que encajan casi perfectamente con nosotros, y que emplearíamos mas de una vida en la búsqueda de nuestra "perfecta media naranja".Por eso, en muchas ocasiones nos conformamos con una mitad que casi casi se adecua a nosotros para poder vivir una vida mucho mas satisfactoria que pasándola en busca de alguien muy difícil de encontrar. aunque a veces la verdadera media naranja esta muy cerca de uno........

jueves, 7 de enero de 2010

Años de vida

Hoy vi en la televisión la noticia de un señor que había cumplido 108 años. Esta noticia me trajo recuerdos de una anécdota que me contaron durante mi periplo por el litoral cantábrico.
Es la historia de una señora ya centenaria pero con una fortaleza física muy buena con respecto a su edad, porque suponemos que a esas edades ya son todos dolores y achaques.
Una amiga le preguntó por la edad que tenía y ella respondió 110 años, a lo que mi amiga sorprendida le respondió con cara de sorpresa que que bien se conservaba para su edad y de la vitalidad que desprendía. Entonces la señora le dijo:

De que me sirve tener tanta vitalidad. Ya he vivido demasiado, todas mis amigas y parte de mis hijos ya habían fallecido. Hace tiempo que me quede sola, ya no queda por lo que vivir.

Y después de pensarlo, la señora tenía toda la razón, de que sirve vivir tantos años si lo que realmente cuenta es la forma de vivirlos. Nos agarramos a la vida como a un clavo ardiendo para luego ver que los demás ya se han ido.

martes, 5 de enero de 2010

Carta a los Reyes Magos


Queridos Reyes Magos:


Creo que este año me he vuelto a portar bien aunque quien lo debe juzgar sois vosotros mismos, por lo tanto y como siempre os dejo en vuestras manos si soy merecedor de lo que os pido. No hace falta que os diga lo que quiero, os lo he ido pidiendo estos últimos años porque es lo único que me falta en esta vida. No se a que se debe tanta tardanza, no encuentro el error para no ser merecedor de dicho regalo, supongo que me he portado bien aunque a veces se traspasa la fina linea delgada entre el bien y el mal sin que uno perciba en que lado se encuentra.

Pensé que es hasta un regalo demasiado egoísta para tenerlo o que simplemente no es el momento para recibirlo.Solo quiero que iluminéis el camino correcto para llegar a el o mostrarme la estrella que debo seguir. Por recibir el silencio como respuesta esta es la ultima carta que os escribo.


Feliz Navidad.

sábado, 2 de enero de 2010

Mirando por la ventana


Muchas veces cuando me asomo por la ventana observo pasar multitud de gente y me vienen a la mente varias preguntas: Que tipo de vida llevaran, si serán felices, que problemas les atormentaran.
Me doy cuenta de que a pesar de pertenecer a una misma raza, cada persona es un mundo y como cada mundo tiene sus propias complejidades y distintas formas de ver y actuar ante los problemas. Pero todos tenemos algo en común, cada uno lleva a sus espaldas su propio "dolor personal". Ese dolor que aparece en algún momento del camino que puede ser de mayor o menor dimensión, ahí ya depende de la importancia que le de cada uno. Ese dolor puede provenir de uno mismo u ocasionarlo una persona ajena persona, porque sino es la salud o el sufrimiento de uno es el de las personas que queremos.
Y lo peor de todo es que ese dolor no podemos controlarlo ni minimizarlo, porque no desaparece de la noche a la mañana, y cuando creemos que desaparece lo que realmente ocurre es que nos acostumbramos a vivir con el. Es parte del juego de la vida del que inevitablemente jugamos y sera en el único sorteo donde sabemos de antemano que seremos uno de los "agraciados".